Vigésimo Aniversario de la Mega Drive
Por estas fechas, hace 20 años, se lanzaba la Sega Mega Drive en Japón. Adoro esta consola que, por supuesto, es una de las culpables de que más de 15 años después de poseerla escriba en un sitio como este. Sin embargo no fue mi único gran amor primera consola de 16-bits, ya que yo soy una de esas 5 personas que se compraron la Turbografx / PC-Engine en España aprovechando que la regalaban en las tiendas (aún recuerdo cuando en El Corte Inglés de mi ciudad liquidaron sus juegos a 500 pesetas la unidad -así obtuve mi Blazing Lazers-) y que no podía permitirme una Mega Drive o, menos aún, una Super Nintendo. Pero eso es otra historia.
Nunca habría imaginado que la Super Famicom era quien se llevaba el gato al agua mundialmente, pues en mi pequeña gran burbuja todo diox tenía una Master System, Game Gear y aspiraba a conseguir, o incluso ya poseía, la otrora máquina más valiosa de Sega, “La Mega”. Sin embargo, apenas plantó cara en japolandia a Nintendo y NEC, aunque sí que lo hizo en Norteamérica y Europa como la consola más exitosa del fabricante. Los Mega Games I y II, Sonics, Streets of Rages, Shinobis, adaptaciones arcade ultracapadas (pero que por aquel entonces parecían gloria), Thunder Force, Zero Wing (en su día esa frase no nos sonaba tan rara), Ranger-X, Contra “Probotector” Hard Corps, RPG’s… y unos tipos raros que se hacían llamar Treasure (pronunciese en español). Nombres, géneros y juegos fetiche que me han marcado para siempre: aún a día de hoy el emulador que primero pruebo en cualquier cacharro que me lo permita es el de una Mega Drive con alguna de estas roms. Y, por supuesto, conservo mis consolas de 16-bits impolutas, a las que años más tarde se sumó una SNES ; -)
VISUAL SHOCK! SPEED SHOCK! SOUND SHOCK!
A Treasure no se le fue tanto la olla con Alien Soldier después de todo.
